
¿Hace falta suscripción para jugar a Final Fantasy XIV?
No para la prueba gratuita: puedes jugar desde A Realm Reborn hasta Shadowbringers hasta nivel 80 de forma gratuita y sin límite de tiempo, pero el juego completo y cualquier expansión posterior requieren una suscripción mensual de pago a través de Mog Station.
La prueba gratuita da mucho más de sí de lo que la mayoría espera, y ahí es justo donde se notan sus límites.
No, al menos no para empezar. La prueba gratuita incluye A Realm Reborn, Heavensward, Stormblood y Shadowbringers, y permite subir cualquiera de los más de 20 jobs hasta el nivel 80 sin ningún límite de tiempo en la cuenta: prácticamente el equivalente a tres expansiones de historia antes de plantearse pagar una suscripción. La prueba se ha ampliado varias veces a lo largo de los años, la más reciente en 2026 para añadir Shadowbringers a lo que ya había, así que si probaste FFXIV hace tiempo y recuerdas haber tocado techo mucho antes, ese límite se ha ampliado bastante.
Las limitaciones de la prueba son las que empujan a la gente a pagar. Los personajes de la prueba tienen un tope de 300.000 gil, no pueden acceder al market board ni tener retainers, no pueden usar shout, yell ni tell, y no pueden fundar ni unirse a una Free Company (aunque sí pueden unirse a una linkshell ya existente). Tampoco se puede reclutar en el Party Finder, pero unirse a un grupo o hacer cola mediante el Duty Finder funciona con normalidad, mientras que el PvP está totalmente bloqueado.
Para seguir jugando a partir del nivel 80, hay que comprar el juego. Comprar cualquier licencia —el juego base o la Complete Edition, que reúne las expansiones más recientes— incluye 30 días de suscripción gratis. Después de eso, es obligatorio pagar una suscripción mensual recurrente a través de Mog Station; no hay forma de seguir jugando con una cuenta desbloqueada sin ella.
Las expansiones no están incluidas en la suscripción. La cuota mensual mantiene el acceso a los contenidos que ya posees, pero Endwalker y Dawntrail son compras independientes que se añaden a la licencia base, del mismo modo que las mounts compradas en la tienda online quedan fuera de lo que cubre la suscripción. Pagar la mensualidad te permite volver a entrar al juego, pero no te regala contenido que no hayas comprado.