La multiclase se elige al subir de nivel, no durante la creación del personaje: en lugar de avanzar en la clase actual, se escoge una segunda para asignarle ese nivel, pudiendo seguir combinándolas a partir de ahí. No hay requisitos de ability score para hacerlo en Baldur's Gate 3 —Larian eliminó por completo esa regla del juego de mesa—, pero el límite de nivel es solo 12, así que cada nivel otorgado a una segunda clase es un nivel que pierde la principal, y ese es el verdadero coste.
Cómo se hace realmente
En la pantalla de level-up hay un control específico para elegir clase: un pequeño botón con iconos cruzados junto a la opción habitual de "continuar con esta clase". Al elegir otra clase, los puntos de vida, proficiencies y rasgos de ese nivel provendrán de la nueva en lugar de la inicial. La primera vez que se hace un dip en una clase también se obtienen sus proficiencies de armas y armaduras, además de una skill si se trata de Rogue, Ranger o Bard. A partir de ahí, cada clase registra su nivel por separado: un Fighter 3/Cleric 1 tiene exactamente los poderes de un Fighter de nivel 3 y un Cleric de nivel 1, no los de un híbrido combinado de nivel 4.
El límite de nivel 12 encarece la decisión
El Dungeons & Dragons de mesa llega hasta el nivel 20, margen suficiente para combinar tres o cuatro clases y mantener un buen rendimiento en cada una. Baldur's Gate 3 se detiene en el nivel 12, por lo que la misma división entre tres que funciona sobre el papel deja aquí a todas las clases a medio camino. Dos niveles invertidos en una clase secundaria por un solo rasgo son dos niveles que la principal no destina a su progresión; con doce en total, el sacrificio se nota al instante y no se diluye a lo largo de una campaña extensa.
El coste real de repartir niveles
Los rasgos que se pierden al no mantener una sola clase suelen ser los más determinantes y bloqueados por nivel:
- Spell slots. Los lanzadores de conjuros puros (Bard, Cleric, Druid, Sorcerer, Wizard) acceden a conjuros de nivel 3 con el nivel 5 de personaje, lo que supone un auténtico salto de poder. Gastar esos niveles en otra clase retrasa ese salto o impide alcanzarlo.
- Extra Attack. Las clases marciales obtienen un segundo ataque por turno a nivel 5. Además, no se acumula: un personaje con 5 o más niveles en dos clases marciales distintas seguirá teniendo solo un Extra Attack, por lo que duplicarlo supone desperdiciar niveles.
- Rasgos de clase y subclass de nivel alto. Todo lo que una clase desbloquea a partir del nivel 6 —habilidades de subclass más potentes, spell slots adicionales, rasgos clave finales— se pierde si esos niveles se han ido a otra parte.
- El cálculo de spell slots en multiclase es propio. Un personaje con niveles en varias clases de lanzador obtiene un "spellcaster level" combinado en lugar de sumar los slots de cada una: los lanzadores puros cuentan al completo, los semilanzadores (Paladin, Ranger) a la mitad de su nivel redondeando a la baja, y los lanzadores parciales (Eldritch Knight, Arcane Trickster) a un tercio a la baja. Esa cifra combinada, y no cada clase por separado, determina los slots disponibles; por eso un lanzador disperso en tres clases lanza conjuros notablemente más débiles que uno puro del mismo nivel total.
Qué se gana: dips cortos en lugar de repartos equilibrados
La multiclase sigue mereciendo la pena porque uno o dos niveles en la clase adecuada otorgan un rasgo clave sin comprometer demasiado el avance de la principal. Ciertas combinaciones se repiten en las guías por este motivo: un nivel o dos de Fighter aportan Action Surge y armaduras más pesadas sin desviar a un lanzador; dos niveles de Warlock en un Bard añaden Eldritch Blast (y Agonizing Blast para escalar con Charisma), cubriendo la falta habitual de un cantrip de daño potente en el Bard; un único nivel de Cleric antes de Wizard puede sumar proficiency en armaduras pesadas según el dominio; y dos niveles de Paladin en otra clase basada en Charisma desbloquean Divine Smite para infligir daño explosivo con armas. El patrón se repite: invertir los niveles justos para obtener el rasgo deseado y retomar de inmediato la clase que sostiene la build.
Sin requisitos de ability score: un cambio intencionado respecto al juego de mesa
En la 5.ª edición de papel y lápiz, la multiclase exige una puntuación mínima en la característica clave —por ejemplo, 13 en Charisma para adquirir un nivel de Warlock—. Baldur's Gate 3 prescinde de ese requisito: permite acceder a cualquier clase en cuanto se dispone de un nivel, sin importar las estadísticas. Resulta muy accesible, pero también implica que el juego no impedirá tomar una decisión ineficaz para la build; ese criterio sigue dependiendo del jugador.
Si la multiclase no funciona, se puede revertir sin problemas
La multiclase no es permanente. Una vez encontrado Withers y llevado al campamento, ofrece un respec completo por 100 de oro tantas veces como se quiera. Esto permite rehacer clase, subclass, niveles, ability scores, skills, conjuros y feats desde cero, corrigiendo una distribución fallida sin arrastrarla. Lo que no modificará es la raza, el background, el nombre, el aspecto ni las decisiones ligadas a misiones ya resueltas; elecciones que conviene definir bien desde el principio. Para planificar la build antes de entrar en la hoja de personaje, nuestra guía sobre qué saber antes de empezar lo detalla de forma más amplia; y si Karlach ya está en el grupo, su final no guarda relación con las clases elegidas, aunque suele ser otra de las dudas habituales en ese punto.