
Cómo conseguir la Master Sword en Tears of the Kingdom
Olvidaos de los 13 corazones: TotK bloquea la espada tras la stamina, y podéis extraerla en cuanto cumpláis el requisito, sin necesidad de avanzar en la historia.

Olvidaos de los 13 corazones: TotK bloquea la espada tras la stamina, y podéis extraerla en cuanto cumpláis el requisito, sin necesidad de avanzar en la historia.
Aviso de spoilers: llegar hasta la espada roza la misión principal Dragon's Tears y varios de los recuerdos sobre el pasado de Hyrule. Si preferís descubrirlos sin saber nada, jugad un poco más antes de seguir.
La Master Sword está clavada en la cabeza del Light Dragon —el enorme dragón que sobrevuela Hyrule desde el principio de la partida— y para extraerla solo se necesitan dos ruedas completas de stamina, no un número determinado de corazones. Ese es el detalle que confunde a muchos: Breath of the Wild bloqueaba la espada tras un requisito de 13 corazones, y Tears of the Kingdom lo cambió discretamente por stamina.
Necesitáis dos ruedas de stamina en total, y deben ser permanentes: los aumentos temporales por comida o elixires no cuentan, y una rueda incompleta tampoco. Como la partida empieza con una rueda, basta con mejorarla una sola vez en una fuente de Great Fairy.
Las mejoras de rueda cuestan Stamina Vessels, que se consiguen canjeando los Light of Blessing obtenidos al superar santuarios: cinco contenedores otorgan una rueda adicional, y cinco contenedores requieren 20 Light of Blessing. En la práctica, esto implica superar suficientes santuarios para reunir 20 Blessings y gastarlas todas en stamina en lugar de desviarlas a corazones. No hay ningún atajo: ningún set de armadura, poción o truco oculto permite saltarse este requisito.
Una vez conseguida la stamina, aún hay que alcanzar físicamente al dragón, y existen tres formas de lograrlo:
Aterrizar sobre un dragón en pleno vuelo es la parte más delicada: lanzaos desde una Skyview Tower, una isla flotante o un artilugio volador, y calculad la caída para posaros sobre su lomo sin resbalar. Desde allí, subid hasta la cabeza e interactuad con la empuñadura.
Como la espada solo comprueba las ruedas de stamina, nada os impide sacarla mucho antes de haber avanzado de verdad en la historia principal: no hace falta haber progresado en las misiones regionales, conocido a ningún Sage ni completado una sola mazmorra. El único requisito es el cálculo de stamina anterior, por lo que cualquiera que priorice los santuarios para obtener stamina antes que corazones puede blandir la Master Sword insólitamente pronto. Hacerlo no bloquea la misión Dragon's Tears ni la del Deku Tree —ambas siguen disponibles con su correspondiente desarrollo narrativo—; simplemente significa que veréis esos recuerdos cuando ya tengáis la espada, en vez de usarlos como el motivo que os llevó a buscarla.
La Master Sword conserva su mecánica de Breath of the Wild como la única arma que esquiva el sistema habitual de rotura del juego. Sigue teniendo un medidor de durabilidad oculto y, cuando se agota en mitad de un combate, desaparece de las manos; pero en lugar de destruirse definitivamente, regresa por sí sola tras unos diez minutos de tiempo real, totalmente cargada y sin necesidad de objetos de reparación ni tiendas. Si no queréis esperar, basta con cambiar a otra arma y seguir peleando mientras se recupera.
En cuanto a mejorarla: no hay ninguna misión de mejora permanente vinculada a la Master Sword en esta entrega. Lo que sí podéis hacer es usar Fuse para combinarle materiales igual que a cualquier otra arma —una flor bomba, un topacio, un cuerno de los monsters más duros—, lo que añade daño extra y algo más de durabilidad mientras dure la fusión. Es una mejora temporal, no un cambio en las estadísticas base de la espada, por lo que una vez que el material acoplado se rompa, volverá a sus valores normales hasta que combinéis otro.
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