
¿Es Marvel's Wolverine un juego de mundo abierto?
No. Es una campaña lineal por misiones ambientada en Canada, Madripoor y Japan, no una ciudad abierta como la de los Spider-Man de Insomniac. Dura unas 14-15 horas y sus compases finales ofrecen áreas más amplias, pero no un mundo conectado.
No: es lineal, se divide en misiones, dura unas 14-15 horas y ofrece mapas más amplios al final en lugar de una ciudad abierta.
No. Marvel's Wolverine cuenta con una campaña lineal estructurada por misiones: comparte estudio y continuidad con los juegos de Spider-Man de Insomniac, pero no su fórmula. No hay una ciudad abierta por la que balancearse ni un mapa atiborrado de tareas secundarias pendientes de limpiar.
La campaña se divide en cuatro bloques regionales — Canada, una primera visita a Madripoor, Japan y el regreso a Madripoor —, sumando un total de veinte misiones. Los análisis sitúan una partida directa en torno a las catorce o quince horas.
Lo que sí ofrece más adelante es algo de amplitud: la segunda mitad da paso a mapas bastante más grandes que recompensan salirse de la ruta principal. Aun así, sigue siendo exploración dentro de un nivel cerrado y no un mundo interconectado: avanzas de misión en misión y no puedes viajar libremente entre regiones.
Qué ofrece en su lugar
Hay tres tipos de coleccionables repartidos por los niveles (102 en total): material crates, nightmare doors y whisky bottles. Las whisky bottles son las que tienen peso jugable, ya que otorgan el AP necesario para nutrir el árbol de habilidades Adaptations de Logan; desviarse a por una de ellas sirve para potenciar tu build, no solo para inflar un contador.
Si esperas pasar la tarde curioseando por una zona central entre momentos de la historia, cambia de idea. El juego está diseñado para mantenerte siempre avanzando de pelea en pelea, y el incentivo para rejugarlo reside en el New Game Plus —desbloqueable tras los créditos, con todas las habilidades aprendidas y un nivel máximo más alto—.